Después de un par de meses viviendo en mi nuevo destino, Barcelona, ya tenemos unas cuantas cosas que contar.
Antes de venir aquí decir que hacía mucho tiempo que no me perdia algunos días por la ciudad. De pequeño la visité alguna vez, la típica visita al Zoo, a la Sagrada Família, Parc Guell… bueno lo mas normal en las excursiones de la escuela y con los padres cuando eres chico. Después hace pocos años la visité porqué algun amigo mío estudiaba en una universidad de aquí y ya en verano para venirme a hacer entrevistas de trabajo.
Hasta ahora era distinto ya que cuando llegué aquí, a principios de Noviembre ya no tenía mis amigos, su ciclo de vida continuó y muchos terminaron lo que venían a hacer y se volvieron, otros siguieron otro camino y alguno que vivía aquí se fué a Madrid (ya tiene … el tio). Las primeras semanas fueron un poco extrañas, ciudad nueva, trabajo nuevo, gente nueva… como todo al principio es un poco menos fácil. Me recordaba el primer dia que pise Praga con la diferencia que aquí entendia el idioma pero también que venía solo, no acompañado por un grupo de erasmus en el mismo avión.
Aunque desde hace unas pocas semanas tuve una sorprendente llamada desde Galicia, un erasmus praguense que se venía a la ciudad en busca de oportunidades nuevas (supongo que echaria de menos esos ratillos tomando unas pivos en Masarykova), al final consiguió un lugar donde le dejan trabajar y desde hace unos pocos días hasta tiene una cama donde poder dormir (se le echará en falta por Lesseps). Y esta semana recibí otra llamada de un ex-lodinense/praguense que parece que puede caer por aquí también, parece que poco a poco vamos a tener la familía de Dejvická Kolej entera en Barcelona.
Lo bueno de volver a reunirnos es que tenemos tiempo de visitar mas cosas por la ciudad, conocer algunos locales y descubrir la Barcelona que no descubrí esos años que la visitaba. Unos de los sitios que recomendaría si alguien quiere pasar por ellos son por ejemplo el bosc de les fades:

Situado al lado del Museo de Cera, cerca de La Rambla dirección al Mar. Como podéis ver es un sitio fantástico para poder tomar unas copas tranquilo con tus amigos, el sitio en sí es un poco caro pero bien vale pagar por ello, una de las pocas veces que su precio (tampoco es muy alto) vale lo que disfrutas. Es un sitio de obligada visita.
Otro sitio podría ser este:

El racó de les bruixes, situado en la zona de Gracia, cerca del metro de Fontana. La verdad es que fuimos una vez a la hora de comer y no estuvo mal, la decoración es un poco brujeril pero la verdad es que decorado un poco a lo cutre. La comida es aceptable, un menú diario esta a precio normal (unos 10e) y los platos a escoger parecen correctos aunque no se como será a precio de carta.
El Apeadero, es uno de los sitios que iba a comer cuando trabajaba por la zona del Passeo de Gracia (donde está la oficina central), situado en el cruce de la calle Provença y la calle Balmes, es un restaurante de gallegos donde se puede comer bastante bien a un precio razonable de unos 10e el menú. Sirven unos buenos platos, con rapidez y siempre hay bastante gente. La suerte de encontrar un lugar en la zona del eixample esquerra a buen precio y con buena comida.